Originalmente una casa de familia, fue reciclada para recibir huéspedes que gusten de lugares con encanto. Una posada luminosa, de aire acogedor y tranquilo, decorada con objetos artesanales y rodeada de una generosa vegetación.
Cuenta con tres habitaciones y capacidad para ocho personas.
La madera y el blanco predominan en la ambientación lo que le confieren identidad y frescura a los espacios.
El interior de la casa es sumamente cálido. Tiene un estar con chimenea donde también se desayuna y agradables rincones en el jardín y galería para entregarse a la lectura o desayunar.
La Posada del Rosedal se encuentra muy próxima al Parque Urquiza y al amparo de uno de los lugares más bellos y panorámicos de Paraná. Su nombre responde al singular espacio que la circunda dentro del parque y se identifica como el rosedal.